El CEO anunció en el blog de Netflix que van a dividir la empresa en dos negocios, uno dedicado al alquiler de DVDs (al cual han bautizado como Quickster) y el segundo dedicado a la transmisión de películas por Internet, el cual seguirá llamándose Netflix. Según se explica en el blog, la estrategia surge como una manera de evitar que Netflix pierda el foco que le trajo el éxito desde el principio (el alquiler de DVDs). Desde la silla del espectador, podemos ver que ésta estrategia puede ser peligrosa para Netflix ya que puede traer confusión en sus suscriptores y podría disparar aún más el número de cancelaciones a sus servicio. La separación de los dos servicios va a traer como consecuencia que los usuarios tengan dos cuentas y es posible que muchos suscriptores quieran decidir mantener una sola o quizás buscar otros proveedores que ofrezcan este mismo servicio. No se ve claro el futuro para Netflix, esperemos que ésta decisión les salga bien y los ayude a salir del enredo en que han estado hace unos meses.




